La Campana de Hubbert

La Campana de Hubbert
¿ En qué punto estamos ?

Ésta es la cruda realidad:

Cénit de producción del uranio, en el año 1981.

Cénit de producción del petróleo convencional, en el año 2005, año cero de la Era Hacia el Colapso.

Cénit de producción de gas natural, estimado para 2020.

Cénit de producción de carbón, estimado para 2025.

Luego volveremos a la Edad Media, pero esta vez con 7. 000 millones de habitantes sobre la Tierra.

Ésta es la realidad, el resto pajas mentales tierraplanistas.












Curva energética de la Historia.
La realidad no entiende de corrección política, mayorías, cuotas, ni opiniones consensuadas. La realidad, es.

Hacia el colapso

martes, 28 de abril de 2015

La verdadera historia de España de los últimos 80 años.












Hace casi 80 años hubo una operación para entregar España al marxismo internacional repitiendo la misma jugada que se había llevado a cabo con éxito en Rusia casi veinte años antes. La masonería llevaría a cabo una operación gradual de disolución nacional que, una vez conseguida, abriría las puertas al marxismo. Para ello, y tras las poco claras elecciones de febrero de 1936, llegó al poder el Frente Popular que, de inmediato, empieza un golpe de Estado desde el gobierno para conseguir sus objetivos.


Empiezan los ataques contra los disidentes políticos: las agresiones, los encarcelamientos y los atentados terroristas son continuos, hasta que el 12 de julio desde el Frente Popular se intenta descabezar definitivamente a la oposición nacional para terminar el proceso. Un grupo de militantes del PSOE secuestra a uno de los dos líderes opositores, Calvo Sotelo, y lo asesina de un tiro en la cabeza. El otro líder, Gil Robles, iba a correr la misma suerte, pero no estaba en su casa cuando fueron a buscarle.


Esto fue la gota que colmó el vaso y la que animó a un grupo de militares Nacionales a alzarse contra el gobierno que permitía, e incluso incitaba, tales crímenes. Tras tres años, la contienda acabó con la victoria aplastante del bando Nacional. Empezaba una época muy difícil para España. El aislamiento, la pobreza y el hambre como consecuencia de la contienda y el expolio de los republicanos, los intentos marxistas de volver a las andadas a través del maquis o el inicio de la Segunda Guerra Mundial no iban a poner las cosas fáciles.


Pero el pueblo español luchó y superó las adversidades. Acabada la Segunda Guerra Mundial, España empieza a mejorar gradualmente su situación. Fueron muchos los errores de aquel Régimen, pero nada comparable con los logros. En apenas treinta años, España pasa de ser un país casi tercermundista, sin apenas industria y con enormes diferencias sociales, a ser la octava potencia industrial del mundo, la segunda potencia pesquera, la primera potencia europea en frutas y hortalizas y en una gran potencia turística. No sólo eso, se crea una fuerte clase media, lo que hace que las grandes desigualdades sociales se reduzcan de forma importante. A pesar del plan de ajuste de 1959 y de la emigración que provocó, la renta per cápita no deja de aproximarse a la media europea, se establece una legislación social, laboral, familiar y de vivienda que disparan la población y el empleo. España pasa de 25 millones de habitantes a 38. Apenas se pagan impuestos y la deuda externa es casi inexistente, pero a pesar de eso la sanidad y la educación no dejan de ser accesibles a un número cada vez mayor de habitantes.


Pero las alarmas empezaron a sonar. Las principales potencias veían con recelo la situación. Por un lado, Francia y Alemania desconfiaban del futuro ¿qué pasaría si España seguía aquel ritmo? en treinta años más podría convertirse en una potencia de 50 millones de habitantes que podría romper la balanza de poder en Europa, controlada en aquel momento por ambos países.


Por otro lado, los Estados Unidos, aún siendo aliados del Régimen, tampoco se fiaban demasiado. España tenía la llave del Mediterráneo, punto estratégico fundamental en la política imperial norte-americana, y ya había causado problemas al negarse Carrero Blanco a que se usara España como una base desde la cual intervenir en la guerra árabe-israelí en 1973. El propio Carrero quería conseguir la bomba atómica para España. Además, España no reconocía al Estado de Israel y mantenía relaciones inmejorables con países árabes anti-sionistas como el Iraq de Saddam Hussein. Incluso, a pesar de la propaganda oficial anti-comunista del Régimen, las relaciones comerciales con el bloque del Este no paraban de aumentar. Había que hacer algo cuanto antes.


Se decidió implantar en España un régimen bipartidista aparentemente democrático, pero que en realidad, en las grandes cuestiones, estaría sometido a los intereses de Norteamérica y, en menor medida, a los de Francia y Alemania. Desde la sede de la CIA en Langley pusieron el plan en marcha.


Ya a principios de los años 60 se organiza en Munich una reunión con toda la oposición al Régimen, que da luz verde a la operación. Mucha gente de dentro del Régimen, los “listos”, los oportunistas, los trepas, se dan cuenta de lo que pasa y empiezan a cambiar de bando poco a poco. El Régimen empieza a auto-destruirse desde dentro para dar paso a la nueva situación. Franco se entrevista con el enviado de los Estados Unidos, Vernon Walters, en 1971, y ambos acuerdan el paso a un nuevo Régimen, pero con matices. Los USA quieren una democracia liberal al uso, pero Franco pone límites a ese proyecto. Habrá democracia, pero adaptándola a la situación particular de España.


Aún así, un Franco débil, envejecido y traicionado desde dentro va teniendo que aceptar la nueva situación. Nombra a Juan Carlos su sucesor como Jefe de Estado, sin ser consciente de que estaba eligiendo a un títere al servicio de Estados Unidos. Franco acepta el bipartidismo, e incluso sus servicios secretos protegen al PSOE de Felipe González para frenar al comunismo, pero cree que habrá que poner ciertos límites a los posibles desmanes de ese bipartidismo, para lo cual nombra Presidente del Gobierno a Luis Carrero Blanco. Pero Carrero es asesinado en un atentado terrorista el 20 de diciembre de 1973. Los autores materiales parecen ser de ETA, pero todo parece apuntar a la autoría intelectual de la CIA (como ocurrirá en otro brutal atentado 30 años después) y al Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger.


El bipartidismo liberal-democrático tenía vía libre. Como siempre, los poderes mundiales aprovecharon el momento de la transición política, en el que siempre se produce una etapa temporal de confusión colectiva, para implantar los cambios económicos, culturales y políticos que más favorecen sus intereses. Confusión que ellos aumentan creando crisis económicas artificiales e, incluso, atentados terroristas de falsa bandera. El nuevo sistema se diseña en Washington. Juan Carlos y Suárez son dos títeres en manos de Norteamérica y, cuando el desastroso Suárez pretende ir por libre, es fulminado de inmediato por el Rey.


Desde Estados Unidos, con la ayuda de Francia y Alemania, se decide potenciar a un partido de centro-derecha y, sobre todo, a uno de centro-izquierda. Para este último caso se eligió al nuevo PSOE de Felipe González. En 1974 se organiza una reunión en Suresnes (Francia) para dar luz verde a dicho partido. Además, una lluvia de millones empiezan a llegar a la UCD y al PSOE. El dinero lo canalizaba la CIA a través de fundaciones alemanas. En cambio, a las opciones políticas de derechas o de izquierdas que no aceptaban la nueva situación se les denegaba el dinero. Incluso, para desprestigiarlas de cara a la sociedad, se llevaron a cabo una serie de atentados que se atribuían de manera indistinta a la extrema derecha y a la extrema izquierda, con la intención de empujar a la población a apoyar a opciones “moderadas” pro-americanas. Una repetición de la Red Gladio.


ETA volvió a favorecer al nuevo Régimen. Como agradecimiento por su participación en el asesinato de Carrero, el Régimen-78 decretó una amnistía masiva para los etarras encarcelados durante el Régimen Nacional. Además, la Constitución del Régimen (un texto cuyos supuestos ponentes recibieron medio escrito ya desde el exterior) abría la puerta a una descentralización masiva de competencias hacia las regiones, legalizaba a los partidos separatistas, permitía la fusión vasco-navarra e incluso permitía a ambas regiones (demandadas por ETA) privilegios económicos en forma de conciertos. La contrapartida de ETA fue asesinar a gran escala a altos mandos militares formados durante el Régimen Nacional (algunos incluso habían luchado durante la Guerra Civil) y que eran vistos por el Nuevo Orden Mundial como un obstáculo, ya que esos militares jamás habrían aceptado que España llegara al nivel de putrefacción y de entreguismo al que ha llegado en la actualidad. El resto de militares Nacionalistas que no fueron asesinados por ETA fueron purgados tras el auto-golpe de Estado del 23-F.


Si la Constitución permitía vaciar al Estado Nacional por debajo a través del traspaso de todo tipo de competencias hacia las autonomías, también permitía la entrega por arriba de nuestra soberanía a todo tipo de instituciones internacional-globalistas, a través de los artículos 93 y 96. Desde entonces, todo tipo de competencias en materia económica, monetaria, cultural o militar, han sido traspasadas a la UE, OMC, OTAN, UNESCO, etc. Las cesiones del PSOE (o mejor dicho, los favores que había que devolver) a Francia y Alemania para que España entrara en la UE fueron enormes: destrucción de nuestra agricultura, pesca e industria, destrucción de nuestra energía nuclear, destrucción de nuestro ejército, destrucción de nuestro sistema educativo…la gradual destrucción de nuestra economía productiva hizo que fuera sustituida por la economía especulativa basada en la construcción, cuya consecuencia final fue la burbuja inmobiliaria que nos ha traído a la actual crisis


Entregamos la capacidad del Estado para imprimir su propia moneda al BCE (una sucursal de Goldman Sachs) pero a la banca privada se le permitió seguir con el privilegio de seguir creando dinero de la nada. Al mismo tiempo, instituciones antiguas que siempre habían funcionado sin problemas financiando a agricultores y pequeños empresarios, como las Cajas de Ahorros, fueron liberadas en 1985 del control por parte del Banco de España y entregadas a los caciques autonómicos, junto a las competencias en materia de vivienda. El resultado está a la vista: esos caciques apartaron a las Cajas de su función social y las metieron de lleno en la burbuja especulativo-inmobiliaria y financiando disparatados macro-proyectos innecesarios. Como consecuencia, las Cajas fueron arruinadas por políticos sin escrúpulos y corruptos. Ahora, las sanean con dinero de todos para ser luego entregadas a la banca privada.



Nuestra destrucción económica fue paralela a nuestra destrucción cultural y demográfica. Una gigantesca operación de guerra psicológica fue lanzada contra la población española, especialmente contra la juventud. Debido al baby-boom promovido por el Régimen Nacional, oleadas de niños y de jóvenes llenaban las calles, los colegios y los institutos de toda España (todos 100% españoles, sin inmigrantes) Aquella masa juvenil, si hubiera tenido las ideas sociales y nacionales adecuadas, hubiera supuesto un grave problema. Había que evitarlo. Para eso, todo tipo de absurdas modas ideológicas, estéticas, tribus urbanas y musicales empezaron a llegar a España desde los medios de comunicación anglo-sionistas. La droga empieza a aparecer en masa en los grandes núcleos de población. El marxismo cultural de la Escuela de Franckfurt, que ya había conquistado a los Estados Unidos y a Europa Occidental durante los años 60 (España resistió entonces) entró en tromba en nuestro país a partir de la Transición. El auto-odio en los medios de comunicación y en el sistema educativo, el feminismo radical, el aborto y el sexo libre, todo tipo de ideologías anti-familia y anti-maternidad, la llamada “movida” de los años 80…se van extendiendo como una plaga por toda España.



Las consecuencias las vemos hoy: una parte enorme de la población odiando su propio país, su propia historia, su propia religión, una parte muy importante de la población (en especial jóvenes) dominados por todo tipo de anti-valores. La demografía bajo mínimos, la natalidad ´no asegura el reemplazo generacional, lo que nos empuja a la extinción física como pueblo. Esta es la última causa de la inmigración masiva que sufrimos, la sustitución poblacional, fomentada por los mismos cerebros que nos declararon la guerra psicológica hace 35 años. Ahora esta guerra se hace fomentando el multiculturalismo, la tolerancia, el anti-racismo y la diversidad para que la población acepte su propia destrucción sin protestar. Y si todavía queda algún ciudadano que no traga con el engaño, entonces ya se va a por él por las malas. Se le difama a través de los medios de comunicación y, si insiste en su actitud, se le encarcela por “delito de odio”.


Y así hemos llegado a la situación actual. La operación que se inició hace más de cuarenta años en los centros de poder mundial ha resultado un éxito. USA, Alemania y Francia siguen compartiendo su control sobre España. Hubo un momento, a principios del siglo XXI, en el que estos tres países se enfrentaron entre sí, como consecuencia de la guerra Iraq (provocada para eliminar a un potencial enemigo de Israel que quería vender el petroleo en euros) y por el control de la UE (España lideraba una coalición europea pro-americana y contraria a la hegemonía franco-alemana). Pero esas diferencias fueron resueltas con el 11-M. El peón al que hubo que sacrificar, un vez más, fue España.


La economía española está destruida, no tenemos ninguna soberanía militar ni monetaria. Para poder estornudar tenemos que pedir permiso a la OTAN, a USA o al BCE. Para financiar cualquier gasto hemos de pedir prestado al extranjero, dinero que hay que devolver con intereses (o regalando recursos y patrimonio nacionales). Los impuestos y la deuda externa (casi inexistentes hace 35 años) ahora están por las nubes. El país envejecido y sufriendo una invasión extranjera sin precedentes en la historia, mientras que parte de la juventud tiene que emigrar al extranjero para sobrevivir. El separatismo más agresivo que nunca. Los derechos laborales en fase de desaparición. España está al borde del hundimiento político, económico y demográfico. Sólo hace falta una chispa para que se hunda del todo: una declaración de secesión, que la banca extranjera anuncie que deja de prestarnos dinero, que el BCE suba los tipos de interés…


Nuestra situación es más precaria que nunca. El engaño ha sido tan escandaloso que ha llegado un punto en el que una parte cada vez mayor de la población española se ha dado cuenta de lo que hay realmente detrás del bipartidismo y ha empezado a darle la espalda ¿pero cuál ha sido la reacción del Sistema? lanzar una nueva formación política que canalice todo el descontento para evitar que se le vaya de las manos. Disidencia controlada. Cambiar algo para que todo siga igual. Eso es Podemos. Es posible que Pablo Iglesias y Albert Rivera sean el nuevo bipartidismo si, como todo indica, el actual formado por el PPSOE se viene abajo. Nada pasa en España sin el visto bueno de Washington y de los grupos de poder que existen a su alrededor: el asesinato de Carrero, la Transición, la Constitución, el 23-F, el aceite de la colza, nuestra entrada en la OTAN, en la UE y en el euro, el 11-M, la invasión migratoria, destapar justo ahora todos los casos de corrupción que se habían ocultado durante décadas, la abdicación de Juan Carlos, Podemos… El objetivo es el siempre: liquidarnos como Estado Nacional soberano y disolvernos en el Nuevo Orden Mundial.


De manera sorprendente, parte de la izquierda reniega de la Transición porque “los franquistas siguieron mandando”, cuando en realidad lo que ha hecho el Régimen-78 es desmontar piedra a piedra al Régimen Nacional.


Sólo hay una solución. Debemos recuperar el país que nos robaron hace más de 35 años. Y para eso, debemos dar marcha atrás. Llevar a cabo un cambio radical. Eliminar todas las políticas que han desmantelado nuestra economía y nuestra soberanía nacional para entregarnos a intereses extranjeros. Para empezar, es imprescindible recuperar la soberanía monetaria. No existe proyecto nacional alguno si para financiarlo tienes que endeudarte pidiendo prestado al extranjero. Esta herramienta fundamental será usada para financiar nuestra economía productiva sin deuda y con bajos impuestos. Al mismo tiempo, a la banca privada le será retirado el privilegio de crear dinero de la nada a través de la reserva fraccionaria.


Abandonaremos la economía financiera -especulativa que nos ha llevado al desastre actual y recuperaremos la economía real: agricultura, ganadería, pesca, industria, tecnología y, también, el turismo, serán las nuevas bases de nuestra economía. Recuperaremos las escuelas de capataces agrícolas y las universidades laborales para formar obreros y técnicos cualificados. Esta será la base de nuestra economía: la formación y la productividad. Las leyes laborales anti-sociales que creen de manera equivocada que lo único que influye en la marcha de la economía es la legislación laboral serán derogadas. Los súper-ricos pagarán los impuestos que les toca, como todo el mundo. Las SICAVs y cualquier instrumento de evasión de impuestos serán prohibidos. Las Facultades inútiles que sólo sirven para adoctrinar a la juventud en el marxismo anti-español serán clausuradas, empezando por la facultad de Ciencias Políticas de la Complutense de Madrid.


Hay que cerrar el Estado de las Autonomías, ruinoso en lo económico y balcanizante en lo político. No hace ninguna falta. Es imposible relanzar la economía con diecisiete leyes diferentes. Un Estado Nacional concienciado con las características regionales de España es capaz de fomentar y proteger las lenguas y culturas regionales de España. Los territorios mantendrán su auto-gobierno como lo hicieron siempre, con las Diputaciones y los ayuntamientos.


El Plan de Recuperación Demográfica ha de ser una de las prioridades de nuestro Gobierno Nacional. Un gran proyecto de fomento de la natalidad, a través de medidas económicas, sociales y laborales que hagan compatible trabajo y familia. Por supuesto, se atacará sin cuartel a todas las ideologías anti-familia y anti-maternidad con las que hemos sido bombardeados en este proceso de guerra psicológica al que hemos sido sometidos sen los últimos 35 años.. La recuperación demográfica hará totalmente innecesaria la importación masiva de inmigrantes. Todas aquellas comunidades extranjeras que se consideren imposibles de integrar serán repatriadas a sus países de origen.
Todavía estamos a tiempo de arreglar los destrozos que ha hecho este anti-social y anti-nacional Régimen-78 durante más de 35 años. Aún estamos a tiempo de recuperar el país que nos robaron,este país antes llamado España esa España que nos pertenece pido que arranquéis un grito desde lo mas profundo de vuestras entrañas de VIVA ESPAÑA+ARRIBA ESPAÑA








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