La Campana de Hubbert

La Campana de Hubbert
¿ En qué punto estamos ?

Ésta es la cruda realidad:

Cénit de producción del uranio, en el año 1981.

Cénit de producción del petróleo convencional, en el año 2005, año cero de la Era Hacia el Colapso.

Cénit de producción de gas natural, estimado para 2020.

Cénit de producción de carbón, estimado para 2025.

Luego volveremos a la Edad Media, pero esta vez con 7. 000 millones de habitantes sobre la Tierra.

Ésta es la realidad, el resto pajas mentales tierraplanistas.












Curva energética de la Historia.
La realidad no entiende de corrección política, mayorías, cuotas, ni opiniones consensuadas. La realidad, es.

Hacia el colapso

jueves, 22 de mayo de 2008

Economistas: los vendedores de crecepelo del siglo XXI.





El español es culpable de muchos pecados: la envidia y la maledicencia siempre han estado muy extendidas por la Piel de toro, pero en eso de opinar de un tema sin tener NPI de lo que estamos hablando, somos campeones.

Que se enteren economistas, analistas, periodistas y todo hijo de vecino, que ya hemos consumido más de la mitad del petróleo existente en la Tierra; que por cada nuevo barril que se descubre se consumen seis; que ahora nos queda la mitad chunga, la cara de extraer, la de peor calidad, la situada en los lugares más inaccesibles..., en definitiva: la que nos costará a precio de oro..., y es que el petróleo aún está muy barato: en comparación a lo mucho que nos da y a los precios a que lo vamos a ver, está regalado: este año lo veremos rozar los 200 $ y en los próximos años subirá anualmente de 100 en 100 $ y es que aún queda " lo mejor" por llegar: el declive final - la ASPO lo sitúa en 2012 - de la producción de crudo, ahora sólo estamos en la meseta.

El mayor yacimiento del mundo - Ghawar, de Arabia Saudí- productor del 5% del petróleo mundial, empieza a dar señales de agotamiento - declina a una tasa de entre el 2% y el 8% anual-, y es que el pobre está muy mayor, ya son 60 años de extracción ininterrumpida y ya está diciendo basta.

El régimen saudí no ofrece datos acerca de la evolución de su producción y reservas. Uno de los pocos medios para saber cómo les va es espiándoles con satélites desde el espacio y viendo las llamaradas que producen sus explotaciones.

Toda la OPEP va de farol: dicen que no es necesario que bombeen más cuando la realidad es que están a tope y muchos de sus miembros están en franco declive.

Peor lo tiene el segundo yacimiento mundial, el mexicano Cantarell:
está declinando al 14% anual y se espera que México pase de ser exportador a importador de crudo en el año 2014; Colombia en 2015.

El tercero del mundo -Burgan, de Kuwait, también está en declive, y así podríamos seguir con los 11 mayores campos petroleros del mundo.

Que el petróleo barato se iba a acabar a principios del siglo XXI, ya lo predijo el geólogo petrolero Hubbert hace décadas, los científicos ya lo sabían pero al Sistema no le interesa que se sepa tan tremenda noticia porque esto provocaría un efecto pánico que precipitaría el fin de nuestra civilización industrial: lo que los poderes de nuestra sociedad están haciendo es semejante al médico que oculta al paciente que éste tiene una enfermedad terminal: dejémosle que lo poco que le queda por vivir lo disfrute.

Para el vulgo, pan y circo, y para aquellas mentes inquietas, pues cambio climático, energías renovables y "alternativas" al petróleo, y tan contentos.

Volviendo a esos cantamañanas - salvo honrosas excepciones- que son los economistas, ellos lo basan todo en la " sabiduría" del mercado: la ley de la oferta y la demanda, pero hete aquí que nos hallamos por primera vez en la Historia ante una singularidad: un producto que ha servido para sacarnos de la miseria, la brutalidad y el atraso, se está acabando y no hay sustituto alguno para él, ergo no se puede aplicar la ley de marras.

Ellos confían en que cuando los precios del petróleo llegen a ser prohibitivos, el " sabio" mercado destruya la demanda, llegando así los precios a un tope del que luego descenderán: ¡ Qué equivocados están !.

Analicemos los errores de estos sujetos:

El mundo no puede dejar de consumir petróleo, porqué colapsaría, luego los países industrializados seguirán pagando lo que sea por él o recurrirán a la fuerza para tomarlo, tal como ha hecho EE.UU en Irak y Afganistán.

Es absurdo aplicar la ley de la oferta y la demanda a un bien finito como el petróleo; por supuesto que siempre quedará algo de petróleo pero ¿ a qué precio ?

Los economistas siempre vínculan el petróleo al transporte. Cierto es que ésta es la aplicación más visible e inmediata, pero hay otros 500000 derivados del petróleo, algunos de una importancia tal como los fertilizantes, que hacen posible que podamos comer ( queda muy bonito eso de la agricultura ecológica, pero apañados estaríamos si tuviésemos que depender de ella).

El panorama que tenemos ya ante nosotros es desolador y mientras tanto los economistas, aún los más pesimistas que prevén varios años de crisis económica, piensan que ésta es una más de las crisis del sistema capitalista.

No nos hallamos sólo ante una crisis: nos hallamos ante el fin de una civilización.

La profesión de economista está llamada a pasar a la Historia con el mismo respeto y consideración que la de vendedor de crecepelo.
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